por Mario Vega
No hay duda que la iglesia del Nuevo Testamento se reunía en las casas. La formación de los cristianos y su crecimiento en la fe se producía en ese ámbito. Esas pequeñas reuniones en las casas era el lugar donde los cristianos comían juntos, celebraban la cena del Señor, recordaban la doctrina de los apóstoles, se exhortaban mutuamente, ejercían los dones del Espíritu y reflexionaban sobre su fe. Seguir leyendo «La Célula como Base del Discipulado»

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