La parálisis del legalismo

«Uno de los problemas más serios que enfrenta la iglesia cristiana tradicional es el problema del legalismo. Uno de los problemas más serios que enfrentaba la iglesia en tiempos de Pablo era el problema del legalismo. Siempre ha sido así. El legalismo arrebata el gozo del Señor de la vida del creyente, y con el gozo, se va también el poder para la adoración viva y el servicio entusiasta. No queda otra cosa que una expresión reprimida, triste, indiferente y sin brillo. La verdad es traicionada, y el glorioso nombre del Señor se transforma en un sinónimo de todo lo que mata la alegría. El creyente sujeto a la ley es una pésima parodia del verdadero creyente».

Autor: S. Lewis Johnson (1963), sirvió como profesor en Dallas Theological Seminary y pastor en Believers Chapel of Dallas.

Nota del editor: A pesar de que se escribió hace varias décadas, aún describe a muchas congregaciones de la iglesia del siglo XXI. Necesitan conocer y vivir la Gracia.

Diferencia entre perdón y justificación

El perdón es la eliminación de la pena de nuestros pecados; la justificación es la eliminación de la acusación misma de culpa que antes teníamos contra nosotros.

Forgiveness is the elimination of the penalty for our sins, the justification is the removal of the same accusation of guilt before we had against us.

Claudicando entre dos pensamientos

1a Reyes 18:21 dice: Acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis entre dos pensamientos? El sermón dominical del 4 de Sept./2011 estuvo basado en el anterior pasaje bíblico, abajo un comentario sobre el ambiente prevaleciente en los días que ocurrió el evento mencionado en Las Escrituras y el sermón en audio.

Hacía tiempo que ellos estaban tratando de unir el servicio de Dios con el de Baal. Era una unión impracticable, y el pueblo estaba tan ofuscado por su necedad y por el temor de disgustar al rey, que “no respondió palabra”. Elías les propuso decidir la controversia entre Dios y Baal, apelando no a la autoridad de la ley, porque eso no tendría valor, sino apelando a recibir una señal visible desde el cielo. Como el fuego era el elemento sobre el cual se suponía que presidía Baal, Elías propuso que se mataran dos bueyes, y que fueran colocados sobre dos altares distintos sobre la leña, el uno para Baal y el otro para Dios, y sobre cualquiera que descendiera el fuego para consumirlo, sería la señal que determinaría cuál era el Dios verdadero, a quien fuese su deber servir. Seguir leyendo «Claudicando entre dos pensamientos»

El constructor prudente y el insensato

La parábola de los constructores prudente e insensato sirve como conclusión del Sermón del Monte, e ilustra la absoluta necesidad de cumplir la voluntad de Dios; esto es, con lo que Dios nos ha dicho que hagamos.

Seguir leyendo «El constructor prudente y el insensato»