Jesús es Señor

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Hacia adelante

2012-01-15 08-59-58.006Por Enrique Juárez.

No podemos triunfar o alcanzar las promesas de Dios recordando el pasado constantemente, bueno o malo, haciéndole altar al mismo o lamiéndonos nuestras heridas. La carne, el diablo y sus agentes siempre van a querer obstaculizar nuestro progreso, y hacer que nos enfoquemos en las glorias y derrotas pasadas. O en las circunstancias presentes.

Por el contrario el Apóstol Pablo nos invita en la palabra de Dios (La Biblia) a olvidar las cosas pasadas, a mirar hacia adelante con fe y esperanza, a seguir caminando y luchando para alcanzar el premio (la recompensa) que Dios ha prometido a los que creen en Él.

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14).

¡Ánimo!

Predicación

PREDICACION[1]. (Del lat. prae, delante de; y dicere, hablar).

1. Segun Phillips Brooks (1835–1893) es la comunicación de la verdad bíblica por un hombre a otros hombres. Para Andrew Blackwood es la verdad divina, según está contenida en la Biblia, comunicada verbalmente a través de la personalidad, o sea, la verdad de Dios proclamada por una persona escogida o llamada por Dios para ese ministerio (cuando es llamado por Dios y ordenado a uno de los ministerios de Efesios 4:11), con el propósito de satisfacer las necesidades humanas y persuadir a otros a la fe en Cristo. Según Karl Barth (1886–1968), la p deviene palabra de Dios: «La palabra del hombre es palabra de Dios en cuanto le place a Dios utilizar aquella palabra humana para la comunicación de su verdad al individuo.» Seguir leyendo «Predicación»

Predicador

predicadorPREDICADOR[1]. (Del gr. keryx, heraldo, el que comunicaba al pueblo las noticias del reino). Orlando E. Costas (1942–1987) señala: «Entre las múltiples responsabilidades del pastor, la que tiene mayor prioridad es la predicación. El énfasis que se le dio a la predicación en la liturgia protestante a partir de la Reforma, hizo que ésta se convirtiera en la tarea más importante encomendada al pastor. De ahí que, en la mayoría de las iglesias protestantes, la eficiencia de un pastor se mide gen. por su éxito como p.» Según J.A. Broadus, los requisitos personales del p son: una vida de santidad, dotes naturales, amplios conocimientos generales y de la Palabra de Dios, y habilidad para preparar y presentar el sermón.

 [1] Deiros, P. A. (2006). En Diccionario Hispano-Americano de la misión. Bellingham, WA: Logos Research Systems.