La semana de la pasión

calvario2por Sugel Michelén

Hablando todavía con Sus discípulos en el huerto de Getsemaní, “vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo” (Mt. 26:47). Debido a que el gobierno de Israel era religioso, los sacerdotes funcionaban al mismo tiempo como los gobernantes del pueblo. Es por eso que Cristo fue llevado de inmediato a la residencia de Anás, antiguo sumo sacerdote, donde fue retenido hasta que se reunió un buen grupo del concilio en la casa de Caifás, actual sumo sacerdote y presidente del Sanedrín o máximo tribunal de Israel. Fue en la casa de Caifás, en plena madrugada, donde comenzó el juicio religioso propiamente dicho. Seguir leyendo «La semana de la pasión»

Reconciliación

‎RECONCILIACION. (Del gr. katallasso, reconciliar, Ro. 5.10; 1 Co. 7.11; 2 Co. 5.18–20; katallage, reconciliación, Ro. 5.11; 11.15; 2 Co. 5.18–19). Significado. Volver a reunir en una relación a dos partes que estaban separadas; es la restauración de la unidad o armonía donde debe haber armonía, pero donde el alejamiento o conflicto es el hecho presente. Es una de las imágenes centrales en relación con lo que se logró con la muerte de Jesús, que puso en armonía a la humanidad con Dios y que quitó la barrera que había por el pecado (Ro. 7.14–25). CLADE III afirma: «Por medio de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo se ofrece perdón al ser humano, y r y redención para todo lo creado.» Una vez reconciliados con Dios, los cristianos son equipados para producir r en todas las esferas divididas del mundo.

Apocalipsis

Para muchos creyentes, o la mayoría, Apocalipsis se ve como un libro cerrado y de difícil entendimiento, aunque puede confundir a varios por necesitarse tiempo para estudiarlo y entenderlo, sin embargo se promete una bendición especial para quienes lo leen (1 :3). Hay bendición al leer cualquier porción de la Palabra de Dios, pero este es el único libro que promete una bendición especial para aquellos que lo leen y que escuchan sus palabras. También se debe tener en cuenta que el libro termina con una reafirmación de esta bendición para aquellos que, además de leer y escuchar la Palabra, la cumplen (22:7). Seguir leyendo «Apocalipsis»

“El Señor se acordó de nosotros; nos bendecirá.” Salmo 115:12.

Yo puedo poner mi sello en la primera frase. ¿No puedes hacerlo tú? Sí, Jehová se ha acordado de nosotros, nos ha provisto, nos ha consolado, nos ha liberado y nos ha guiado. En todos los movimientos de Su providencia se ha acordado de nosotros, sin pasar nunca por alto nuestros nimios asuntos. Su mente ha estado llena de nosotros: esa es otra forma de decir que “se acordó”. Este ha sido el caso todo el tiempo, sin ninguna interrupción. Sin embargo, en momentos especiales, hemos visto más claramente Su interés, y queremos recordar esos momentos con desbordante gratitud. Sí, sí, “el Señor se acordó de nosotros.”

La siguiente frase es una inferencia lógica de la anterior. Como Dios es inmutable, Él continuará acordándose de nosotros en el futuro, tal como lo ha hecho en el pasado; y que nos recuerde es equivalente a que nos bendiga. Pero tenemos aquí no sólo una conclusión de la razón sino una declaración de la inspiración: recibimos esto sobre la base de la autoridad del Espíritu Santo: “NOS BENDECIRÁ”. Esto quiere decir cosas grandes e inescrutables. La propia amplitud de la promesa indica su infinito alcance. Él nos bendecirá de conformidad a Su propia divina manera, y lo hará por siempre y para siempre. Por tanto, cada uno de nosotros ha de decir: “¡Bendice, alma mía, a Jehová!”

Spurgeon C. H. La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román.