La iglesia de Antioquía

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¿Cómo discernir lo que quiere el Señor y espera de Su Iglesia?

Un estudio de caso: La Iglesia de Antioquía

«El Espíritu Santo dijo: «Apártenme a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado». Así que después de ayunar, orar e imponerles las manos, los despidieron» Hch. 13:1-3.

 Nos preguntamos cómo iglesia: ¿Cuál será el trabajo para el cual nos llama el Señor en los próximos meses, años, y qué nuevos desafíos pone en nuestras manos? ¿Cuál es la dirección y cómo debemos planificar? ¿A quiénes debemos elegir para la obra del ministerio? ¿Cómo serán los próximos anfitriones, líderes, pastores y misioneros transculturales? ¿Qué rol cumplen los demás miembros? Seguir leyendo «La iglesia de Antioquía»

La constitución del matrimonio

MatrimonioSan Pablo debía tener en sus libros y pergaminos (cf. 2 Ti. 4:13) esta palabra del Señor: «que el hombre no separe lo que Dios ha unido» (cf. Mt. 19:6). Sin embargo, no la cita nunca. Solo indirectamente es posible decir que para san Pablo también es Dios mismo quien se encuentra al origen del matrimonio. Se dan como prueba las siguientes consideraciones:

a.    Incluso si la necesidad del matrimonio se hace sentir por el ardor de los sentidos (1 Co. 7:9) y por «una vitalidad desbordante» (1 Co. 7:36), no hay que ver en ello una vergüenza, sino un don, un carisma recibido de Dios (1 Co. 7:7). Su sed de salir de su aislamiento y de encontrar un sentido a una parte esencial de ellos mismos que sufre por su vacuidad, como el aburrimiento punzante de Adán enumerando los animales del paraíso (cf. Gn. 2:20b), viene de Dios. Dios hace nacer en ellos esta súplica, cuyo otorgamiento será el matrimonio. No hay, pues, ninguna vergüenza en desear casarse, ya que este deseo es una súplica legítima que Dios escucha y que, incluso, suscita.

b.   Si San Pablo en Efesios 5:31 cita, a propósito del misterio conyugal, el relato del primer matrimonio, entiende que todo verdadero matrimonio es contraído a la imagen del matrimonio del Isch (hombre) y la Ischa (mujer), narrado en el segundo capítulo de Génesis. Es decir, que Dios por su activa voluntad es quien trae la esposa al esposo para que él no la tome, sino que la reciba de su mano. Seguir leyendo «La constitución del matrimonio»

El dar como un estilo de vida

semilla_siembraDar es un estilo de vida.[i]

Jesús dijo en Lucas 6:38: «Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes«.

El dar es un principio bíblico que cuando lo obedecemos, produce una abundante cosecha en nuestra vida. Dar no se limita sólo a nuestras finanzas; es un estilo de vida. Cuando vivimos con un espíritu dadivoso, cuando damos al Señor nuestros diezmos y ofrendas, cuando damos a los necesitados, cuando damos de nuestro tiempo, amor, recursos, ¡estamos sembrando semillas que Dios se encargará de hacerlas producir una abundante cosecha! No sólo bendiciones financieras, sino riqueza en cada área de la vida. Se asegurará de que las puertas correctas sean abiertas, las personas indicadas entren a su vida y las oportunidades correctas se presenten. Seguir leyendo «El dar como un estilo de vida»

Sanidad Interior

El Jueves 9 de Abril continuamos con la serie «La cruz nos hace libres». El tema para este día es «Sanidad Interior».

El Señor Jesús vino a sanar a los quebrantados de corazón, a consolar a los enlutados y a quitar la aflicción y el dolor por las ofensas, heridas y circunstancias dolorosas que han ocurrido en tu vida. Lee Isaías 61:1-3.

Te esperamos.