4 aspectos de la salvación

El plan de salvación que Dios proveyó para el hombre pecador contempla cuatro aspectos importantísimos para nosotros, siendo estos los siguientes:

Justificación:

Es el acto por el cual Dios decreta que el hombre pecador que cree y confiesa su fe en el Señor Jesús es declarado justo y aceptable ante Él. Esta no es ganada por méritos humanos sino que es totalmente gratuita como lo señala la Escritura: “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención”. (Romanos 3:24). Seguir leyendo «4 aspectos de la salvación»

La disciplina

La disciplina es esencial para la formación del carácter, está relacionada con el auto control y un comportamiento aceptable, una de sus características es que no deja para mañana lo que puede hacerse hoy, todo lo hace en su tiempo. Efesios 5:15-16 nos dice lo siguiente: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. Así que no desperdicie su tiempo, sea disciplinado y será prosperado.

Eficaces en el Reino

Para ser eficaces en el servicio a Dios y establecer el Reino (en la tierra) se necesitan tres cosas:

  1. Caminar con Dios en una relación personal y no anteponer nada delante de Dios en nuestros corazones (él siempre debe tener el primer lugar).
  2. Conocer las esferas de autoridad del Reino de Dios y caminar de acuerdo a ellas.
  3. Caminar en el dominio que Dios nos ha dado en su reino (Romanos 12:3). Cada quien debe ejercer su función asignada con responsabilidad, con y debajo de autoridad.

Semana santa

Para muchas personas, esta semana es conocida como “semana mayor” o «semana santa», una oportunidad para celebraciones religiosas y tradicionales. De lo que se olvidan, o desconocen, es que la obra de Cristo en la cruz significa perdón de pecados, liberación del poder del pecado y de la culpa, victoria sobre la muerte, victoria sobre la obra del diablo y sus demonios, victoria sobre toda maldición. Es tiempo de regocijarse porque Cristo resucitó, está a la diestra del Padre y el Espíritu Santo está entre nosotros. Más aun, hay que regocijarse y celebrar los 365 días del año y vivir para él, regocijarse en el Dios de nuestra salvación.