De las actividades a las células

mario_vegapor Mario Vega

Antes de realizar la transición para convertirnos en una iglesia celular, Elim era una iglesia saturada de muchas actividades. El corazón de esas actividades era el evangelismo. Había evangelización de casa en casa, en los autobuses, en los cines, en los mercados, en las canchas de juego, en las escuelas y hasta en el aeropuerto. Dondequiera que hubiese un lugar donde las personas se reunieran allí íbamos a evangelizar. Para hacerlo se utilizaban globos, banderas, carteles, marchas, cantos, música, etc. Todo aquello que fuera útil para llamar la atención de las personas. También había pequeños cultos públicos que se hacían en barrios, calles importantes, parques, etc. Seguir leyendo «De las actividades a las células»

“Enfócate”

por Rob Campbell

Al Ries escribe en su libro, Punto Focal, que hay cuatro cosas que podemos hacer para mejorar la calidad de vida y trabajo.

1. Puedes hacer más de ciertas cosas.
2. Puedes hacer menos de ciertas cosas.
3. Puedes comenzar a hacer cosas que no estás haciendo para nada hoy.
4. Puedes parar de hacer algunas cosas por completo.

David Browning en su libro, La simplicidad deliberada (¡un gran libro, por cierto!), comenta sobre las cuatro opciones anteriores. Él escribe: “Mientras que la iglesia tradicional tiende a elegir las puertas 1 y 3, la iglesia Deliberadamente Simple mira lo que está detrás de las puertas 2 y 4. Al hacer menos de ciertas cosas, y dejando de hacer otras cosas por completo, la energía y los recursos pueden ser reinvertidos en las pocas cosas que realmente valen la pena hacer”.

El Pastor Wade Hodges dijo una vez: “Si ser parte de una iglesia coloca a las personas en un entorno que les anima a vivir vidas más frenéticas que las que vivían antes, entonces vamos rumbo a la conducción de la iglesia de manera equivocada”. Browning escribe: “¿Cuál es la cosa más simple que podría funcionar?” Él sugiere que “echemos por la borda otros elementos, incluso si estos han sido tradicionalmente asociados con el progreso”.

Un pensamiento más de Browning: “Una de las preguntas que lleva a la iglesia de vuelta a lo básico es, ¿cómo trabajaríamos lo concerniente a la iglesia si no tuviéramos electricidad? Tu respuesta, sin duda, te empujaría de nuevo a la esencia de la iglesia y lejos de la artificialidad de la modernidad”.

La importancia de la persistencia

mario_vegapor Mario Vega

En Elim habíamos tratado ya varias veces, quizá unas tres, de poner a andar el modelo celular. Esos esfuerzos fracasaron sin que pudiéramos identificar la razón del por qué. Comencé de nuevo a leer los libros del pastor Cho tratando de encontrar la clave que hacía que a él le funcionara. Al leer con cuidado los libros me di cuenta que un elemento importante era el esfuerzo que los coreanos hacían por ganar la amistad de sus vecinos. Seguir leyendo «La importancia de la persistencia»

Nuestros primeros fracasos

mario_vegapor Mario Vega

En 1982 comenzó a llegar a El Salvador el libro del Pastor Cho “La Cuarta Dimensión.” Poco tiempo después llegó el libro “Los grupos familiares y el crecimiento de la iglesia”. A través de esos libros nos enteramos que en Corea del Sur existía una iglesia extraordinariamente numerosa. No obstante, en esos libros el Pastor Cho no habla claramente del sistema celular. Quedaban muchos cabos sueltos.

Las bases bíblicas mencionadas en los libros nos persuadieron que ese era el camino correcto y, así, hicimos varios intentos de trabajar con células, alrededor de tres, que terminaron fracasando. Hoy, en la distancia, puedo mencionar las razones por qué esos intentos no tuvieron éxito:

  1. Los líderes no tenían ningún entrenamiento. Fueron los creyentes más avanzados los que hicieron ese rol pero no recibieron ninguna instrucción; solo una fuerte motivación para el crecimiento numérico.
  2. Las reuniones no tenían equilibrio. El énfasis era el evangelismo. No había un equilibrio con el discipulado.
  3. No había lecciones para las reuniones, cada persona enseñaba lo que se le ocurría.
  4. No teníamos una conceptualización del trabajo celular. Ni siquiera teníamos una definición básica de célula.

En la actualidad tengo claras las razones de nuestro fracaso, pero, en esa época, no entendíamos por qué algo que parecía tan bueno y que se hacía con todo el corazón no daba los resultados esperados. Lo bueno de todo es que a pesar de no tener éxito no decayó nuestro entusiasmo. Ese es el valor principal que se puede rescatar: no darse por vencido si sabemos que las cosas son acordes a la Biblia.