by Ángel Manuel Hernández, Canary Islands, Spain
Según la Didaché, los cristianos del siglo I, mantuvieron la costumbre heredada del judaísmo, de orar tres veces al día, a la hora sexta, a la tercera y la nona. Pero un siglo más tarde, y según Tertuliano, los cristianos pasaron a orar sólo dos veces, al clarear el día y al caer la noche, Tertuliano dijo que eran los dos momentos más importantes, momentos en los que el cristiano guarda silencio, medita en la escritura y canta un salmo”. Parece como que la pasión por la oración fue decayendo hasta el día de hoy, donde los datos muestran que un 20% de los miembros de las iglesias no oran nunca, y que la inmensa mayoría lo hace sólo alguna vez. Seguir leyendo «Obstáculos a la Oración»
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