La armadura del creyente.

Introducción: Pablo compara al cristiano con un soldado y le insta a estar completamente armado para la lucha, que tiene carácter tanto ofensivo como defensivo (1 Ts 5.8; cf. Is 59.17). Pero aclara que nuestra lucha no es «contra sangre y carne» sino de carácter espiritual (Ef 6.12). El reino por el que luchamos «no es según este mundo» (Jn 18.36). Por lo tanto, «las armas de nuestra milicia no son carnales» (2 Co 10.4). Están compuestas por la experiencia de la gracia de Dios y su misericordia. Este es el espíritu que impulsa al creyente a vivir según Dios, con amor y solidaridad. En este sentido, no se indica en el texto que el creyente deba desentenderse de sus responsabilidades históricas y civiles, pensando que está rodeado de poderes malignos invisibles que lo atormentan. Al contrario, la armadura del creyente está compuesta por la nueva forma de vida que se deriva de la experiencia de la gracia y que lo hace sentirse responsable de la vida de los demás y de la creación misma. Seguir leyendo «La armadura del creyente.»

Cristianos por Israel

Danny de Biografías me envió una nota (comentario) y por considerarlo de interés para todos los colaboradores y lectores de Cristianos por Israel se los traslado a continuación:

Enrique
Envié un mail a los colaboradores de Cristianos por Israel pero el servidor me lo informó rechazado, así que me atrevo a transcribirlo aquí: Seguir leyendo «Cristianos por Israel»

Teología del bienestar

 

Encontré el siguiente artículo durante mis lecturas por Internet, el mencionado artículo contiene una serie de verdades sobre las corrientes doctrinarias (o dogmáticas) que están circulando en el ambiente cristiano evangélico (o fundamentalista, aunque esta acepción no es muy de mi agrado).

Podré discrepar con el autor sobre una serie de aspectos relacionados con la Palabra de Dios, pero creo que en esta oportunidad su argumento presentado tiene validez y es de actualidad. Seguir leyendo «Teología del bienestar»

Ateísmo

El término ateísmo, en su noción etimológica se refiere a la falta de creencia en la existencia de cualquier dios, que es la definición más aceptada en el ámbito filosófico.

El término proviene del adjetivo griego αθεος (azeós), que significaba ‘sin dios’ (en cualquiera de los dos sentidos, de no creer en uno o más dioses o de no venerarlos debidamente); siendo a la partícula negativa ‘no’ o ‘sin’; y theós: ‘dios’. (1) Seguir leyendo «Ateísmo»