Tres virtudes

Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús:
A todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, incluyendo a los obispos y diáconos: (Filipenses 1:1 LBLA)

Tres cosas óptimas para el servicio al Señor en medio de su casa y reino.
1.  Fidelidad
2.  Integridad
3.  Honestidad Seguir leyendo «Tres virtudes»

Bautismo en agua

bautismoDespués de haber aceptado a Jesús, el siguiente paso es bautizarse en agua. Esto debe ser lo más pronto posible y se hace por obediencia y no por sentimientos. Este es el compromiso serio del discípulo para apartarse del mundo, del pecado y la inmoralidad.

Es el compromiso de vivir una vida recta, de buenos frutos y buen testimonio.

– No más viviendo en los «placeres de la carne»

– Abandonar todo vicio.

– Separarse de las malas amistades y de las impías que le inducen a volver al pecado.

– Romper con las ataduras de inmoralidad.

– Vivir una vida de inspiración.  No se trata de que «yo soy joven» y el mundo ha cambiado y por ello sigo en los deseos de mi carne, hombre caído, animal, vieja criatura, y levadura de pecado.

Algunos dicen «Yo ya acepte» pero sus frutos no son de una vida arrepentida; deben los tales avergonzarse y aprender a vivir para el Señor que los ha salvado, de lo contrario están viviendo una vida de engaño y grande será su sorpresa ante Dios que juzgara a vivos y muertos.

Un enemigo muy real

serpentPor Jentezen Franklin.

¡Para el Cuerpo de Cristo, nunca ha habido un tiempo tan crucial para que despertemos y expulsemos las serpientes de nuestra casa! No voy a enfatizar demasiado el trabajo del diablo. Pero incluso Jesús nos advirtió que el diablo viene para hurtar, matar y destruir (Juan 10:10). Él le llamó al diablo asesino y padre de mentira (Juan 8:44). En el libro de Apocalipsis, Juan lo llamó una serpiente antigua que engaña a todo el mundo (Apocalipsis 12:9). Seguir leyendo «Un enemigo muy real»

La envidia

envidiosaEn cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies;  Por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos” (Salmos 73:3). Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?” (Proverbios 27:4).

La envidia es un sentimiento de tristeza o pesar por el bien ajeno. La envidia es más destructiva que la ira. Hace que quites tu mirada de lo que tienes y enfoques tu atención en lo que no tienes. Es un síntoma de arrogancia y de orgullo. Le hace ver a la persona que la padece a que tiene derecho  a todo. Le hace creer que no tiene lo que debería tener porque los demás no le valoran lo suficiente. Seguir leyendo «La envidia»