La parábola de los talentos

quiquepor Enrique Juárez

El domingo 26 (Agosto 2015) predique sobre el pasaje de Mateo 25:14-30. En este pasaje se nos comparte la importancia de tres principios:

  1. La mayordomía
  2. La fidelidad.
  3. La diligencia.

Dios siempre nos provee de recursos (talentos), a nosotros nos corresponde ser productivos es decir usar o invertir los talentos apropiadamente, aunque no seamos supervisados. Porque tenemos que saber y entender que tarde o temprano tenemos que dar cuentas de lo que se nos ha entregado, además es bueno reconocer que Dios siempre usa personas para canalizar o entregar esos recursos, sean humanos o materiales. Debemos ser fieles con lo que se nos ha encomendado y actuar con diligencia (no ser negligentes o perezosos). Seguir leyendo «La parábola de los talentos»

Spoudé: la llave a la dirección celular eficaz

coach_JoelcomiskeyPor Joel Comiskey

Cuando doy los seminarios celulares alrededor del mundo, una sesión particular ha surgido como una sesión favorita — la sesión sobre la diligencia.

En esa conferencia, yo resalto las numerosas ocasiones que la palabra griega spoudé (diligencia) se usa en la Biblia (por ejemplo, 2 Timoteo 2:15, 2 Pedro 3:12-14, Hebreos 4: 10,11, etc.). Seguir leyendo «Spoudé: la llave a la dirección celular eficaz»

Liberación de demonios II

quiquepor Enrique Juárez

Introducción.

Efesios 6:12 nos advierte que tenemos lucha, guerra, contra seres invisibles a los cuales la Biblia llama demonios y además en otros niveles los ángeles caídos. Estos están debidamente organizados igual que un ejército terrenal y están al servicio del diablo o Satanás. Dios nos advierte a no ignorar sus actividades y también promete la victoria a los que están en obediencia a sus mandamientos y confían en la autoridad que hay en el nombre de Jesús. Seguir leyendo «Liberación de demonios II»

Demonización

quiquepor Enrique Juárez.

En el evangelio según San Mateo capítulo 15 y versos del 21 al 28 encontramos la siguiente narración:

“Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas pérdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora”. Seguir leyendo «Demonización»